viernes, 9 de diciembre de 2011

José Reyes Entre el Amor y el Odio por 106 Millones de Dólares y algo Mas


Puede resultar curioso verme haciendo comentarios en el ámbito del baseball, y sobretodo de un dominicano que se ha destacado en las grandes ligas. José Reyes, es un deportista ejemplar en los Estados Unidos y el mundo. José es, primero al bate, primero en disciplina, primero en valores familiares, primero en valores humanos, primero en solidaridad, primero en compañerismo, primero en ser líder de un equipo, primero en ejemplo, primero en todo.

Estas son las referencias que conocemos de José Reyes como persona y figura pública mundial. En su carrera profesional, el está dentro de los primeros de su equipo, y resaltamos que con una trayectoria definida y perfecta, José Reyes ha alcanzado números y records dentro de su equipo y dentro de la Major League Baseball, lo que sumado a sus hazañas en su nuevo equipo, le garantizaría un sitial en el Salón de la Fama de Cooperstown.

Claro está, nada llega solo, pero estamos seguros que con la juventud y potencial de todo un atleta consagrado, José logrará sobresalir mucho más allá de las expectativas.

Estimados lectores, recuerdo como ahora, montarme en una guagua de la ruta A, B ó 5 para dirigirme al Estadio Quisqueya para disfrutar de un fabuloso juego de baseball. En nuestro país R.D. practicar este deporte es como una religión, sin importar los candentes rayos de un sol caribeño, el baseball representa una parte importante de nuestro patrimonio cultural y ahora forma parte de Producto Interno Bruto de RD. Los cuatro equipos tradicionales defendían apasionadamente los colores de los sus equipos, los campeones Tigres del Licey, los aguerridos Leones del Escogido, las gloriosas Águilas Cibaeñas y los esperanzados Elefantes de las Estrellas Orientales. Por supuesto que no les voy a mentir, soy un eterno simpatizante de los Tigres del Licey.

Haciendo comparaciones de ese baseball lleno de sueños y romanticismo, donde el pueblo en pleno se divertía siguiendo las hazañas de sus equipos favoritos y donde el espíritu deportivo transcendía mas allá de los uniformes, los estadios, la música, los fanáticos y los souveniles, en realidad era todo un ambiente sano lleno de colorido y algarabía.

Al llegar a los Estados Unidos y encontrarme con un baseball tecnificado, dolarizado, y deshumanizado. Podría cuestionar la posición de mi amigo, tocayo y hermano de patria José Reyes al tener que firmar con otro equipo de Grandes Ligas? No, Jamás.

Es muy fácil para los fanáticos borrar en un segundo la trayectoria incuestionada de sacrificios y amor a un equipo en el cual se mantuvo José Reyes por más de siete años, defendiendo los colores y la bandera de los New York Mets.

Yo como seguidor del baseball me siento mas que contrariado con la posición de ciertos fanáticos que, haciendo juicios a priori, han sido capaces de calificar como traidor a este ejemplar pelotero y mejor ser humano, que lo dió todo en el terreno del juego a favor de los NY Mets. No quisiera recordarles que el baseball moderno es un deporte comercializado y sin el sentimiento y la pasión arraigada que existió en el pasado en nuestro querido país.

Ahora bien, aun así, sabiendo que el baseball se ha convertido en un lucrativo negocio, las raíces de José Reyes como pelotero, nacieron y crecieron en un baseball de sentimientos y hasta humanizado, demostrándolo cada vez que vez que tenemos la oportunidad de ver a José en acción, disfrutamos en grande de su actuación, desenvolvimiento y ética profesional.

Debo informar que José, no fue quien hizo las reglas de la MLB y se ajusta como pelotero organizado al procedimiento contractual que rige la Liga en el proceso de comercialización de un pelotero.

José Reyes no es el primero ni el único que ha pasado por este proceso de índole financiera en lo que respecta a su valor como pelotero, y que haya cambiado de equipo. Es mas, podemos añadir que según rumores, el equipo de los NY Mets no mostró interés comercial para que José Reyes permaneciera en el mismo.

Me siento indignado, al ver en los medios de comunicación, como un restaurant y un bar ubicados en la ciudad de NY, le ofrecieron el lunes pasado a los aficionados de los Mets, la oportunidad de intercambiar camisetas con el No. 7 de José Reyes por una cerveza gratuita para ahogar sus penas, champagña para celebrar su partida o un bocadillo para los que no beben. He decido tomar esto como un juego publicitario, y a la vez manifestando mi inconformidad por la falta de respeto a un hombre que se entregó en cuerpo y alma al equipo de los Mets.

José Reyes se ha ido de NY, pero en sus fieles seguidores como yo, estará siempre en nuestra memoria, al momento de asistir al Citi Field y desde cualquier ángulo, veremos la figura de este gran deportista y hombre inspirador, como el primer pelotero que durante los últimos siete años mantuvo a los Mets y a su fanaticada con la moral luchadora, perseverante y triunfadora.

Mi hermano José, no tengas miedo, tu estas delante, y con 106 millones de dólares en tu cuenta de banco, sabiendo que tu vales mas que eso, solamente necesitas el poder de tu Dios para que te guíe a obtener los resultados esperados en los próximos diez años y estarás acompañando a los grandes peloteros, que como tu, fueron ejemplos a seguir durante su trayectoria deportiva, y hoy se encuentran en ese magno lugar llamado Salón de la Fama de Cooperstown.

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