En los últimos meses de este país en permanente campaña electoral me he encontrado con un millón de gente de casi todas las condiciones sociales, género, edades y procedencias, que miran hacia el mapa político con todas sus incertidumbres y coinciden en que si Luis Rafael Abinader y Guillermo Moreno García, figuras emergentes que prometen auténtico renuevo, se pusieran de acuerdo para el 2016, esta “cosa” de país podría cambiar. Todo estaría en que ambos rompan prejuicios y ataduras y acepten que no pueden ser presidentes al mismo tiempo. (¿Será tan difícil?) Por Ramón Colombo