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EL NECIO: Dice un reporte de prensa que Manny Ramírez firmó ayer un pacto con los Vigilantes de Texas, quienes le echarán un vistazo a ver qué tiene el veterano de 41 años. En los próximos días estará haciendo ejercicios y corriendo, bateando en prácticas, antes de comenzar una actividad oficial en liga menor.
El 6 de abril del 2011 Manny jugó por última vez en liga mayor con Tampa Rays. Ese día le fue notificada una suspensión de 50 juegos por la oficina del comisionado debido al consumo de sustancias prohibidas, pero él decidió no aceptarla y abandonó el equipo. El año pasado, en 2012, firmó un contrato con los Atléticos de Oakland, quienes lo pusieron en roster y empezó a cumplir su pena.
Empezó a jugar en Sacramento, triple A, y agotó 63 turnos, bateó para .302, 0 jonrón y 14 empujadas. Sin embargo, no hubo química con Oakland y el 15 de junio el equipo lo dejó libre.
Luego vino a jugar con las Águilas en el invierno y le fue más o menos bien, y ahora este verano estuvo en Taiwán, una liga floja y desacreditada. Tanto en el circuito dominicano como en Taiwán disparó algunos jonrones, pero con un promedio de 1 por cada 24 turnos, sumamente pobre. Manny es de los peloteros que no tiene la menor perspectiva de lo mucho que hizo en Grandes Ligas, con sus 555 jonrones, su promedio de .312, más de 1800 empujadas y más de 2,500 hits. Tampoco se ha enterado que se ganó más de US$200 millones de dólares... Pero, peor aún, no tiene ningún amigo que lo ayude.
Mientras tanto, él decide dizque seguir en béisbol, ejerciendo, desde luego, un derecho constitucional. Es un tremendo necio pues no se da cuenta que lo suyo ya pasó. A su favor, debo decir que su carisma sigue latente y lleva muchísima al play, en cualquier parte del mundo.