Antaño, los campesinos ventajistas, cien por ciento seguros de su ganancia de causa, apostaban “peso a cabo’e túbano...” (Cabo: la rabiza de un cigarrillo o un puro). Antaño, los campesinos que solían no equivocarse, apostaban “peso a cabo’e túbano a que...” (Túbano: denominación arcaica de puro o habano). Antaño, los campesinos que sabían lo que se movía detrás de las apariencias, hoy hubieran dicho lo que digo: “Apuesto peso a cabo’e túbano a que al ex Nuncio Józef Wesolowski, pese a lo que dice el Procurador, no lo van a pedir en extradición...”. Apostemos, pues... (Y ojalá yo pierda mi peso).
miércoles, 27 de agosto de 2014
Ojalá yo pierda
Por Ramón Colombo
Antaño, los campesinos ventajistas, cien por ciento seguros de su ganancia de causa, apostaban “peso a cabo’e túbano...” (Cabo: la rabiza de un cigarrillo o un puro). Antaño, los campesinos que solían no equivocarse, apostaban “peso a cabo’e túbano a que...” (Túbano: denominación arcaica de puro o habano). Antaño, los campesinos que sabían lo que se movía detrás de las apariencias, hoy hubieran dicho lo que digo: “Apuesto peso a cabo’e túbano a que al ex Nuncio Józef Wesolowski, pese a lo que dice el Procurador, no lo van a pedir en extradición...”. Apostemos, pues... (Y ojalá yo pierda mi peso).
Antaño, los campesinos ventajistas, cien por ciento seguros de su ganancia de causa, apostaban “peso a cabo’e túbano...” (Cabo: la rabiza de un cigarrillo o un puro). Antaño, los campesinos que solían no equivocarse, apostaban “peso a cabo’e túbano a que...” (Túbano: denominación arcaica de puro o habano). Antaño, los campesinos que sabían lo que se movía detrás de las apariencias, hoy hubieran dicho lo que digo: “Apuesto peso a cabo’e túbano a que al ex Nuncio Józef Wesolowski, pese a lo que dice el Procurador, no lo van a pedir en extradición...”. Apostemos, pues... (Y ojalá yo pierda mi peso).