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domingo, 20 de noviembre de 2016

México ya prueba cómo transformar la orina en gas y electricidad para los hogares


Algunas creencias enmarcadas en la medicina alternativa atribuyen a la orina un poder curativo tanto a nivel cosmético como terapéutico, pero un científico mexicano obtuvo de este líquido la alternativa de producir biogás y electricidad sin depredar bosques, arrebatar territorios a pueblos nativos, ni invertir grandes cantidades en la construcción de gasoductos.

 Gabriel Luna Sandoval, científico de la Universidad Estatal de Sonora (UES), en la frontera con Estados Unidos, trabaja en un sistema que ya produjo los primeros resultados y que ha llamado la atención del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la agencia mexicana que apoya a los investigadores nacionales.

 El investigador explica a Infobae que la orina está compuesta principalmente por agua, sales y aproximadamente 2% de urea –un compuesto químico incoloro e inodoro-, la cual tiene cuatro moléculas extras de hidrógeno, útiles para la elaboración de biocombustibles.

 El prototipo desarrollado por Luna Sandoval consiste en un tanque de acrílico con electrodos metálicos de aproximadamente 20 centímetros cuadrados. 

 Para la obtención de hidrógeno se utiliza un procedimiento electroquímico de electrólisis –separación de compuestos mediante electricidad- para apartar las moléculas de hidrógeno y oxígeno del resto del líquido, en el que el tanque recibe la orina y mediante dos electrodos se pasan 12 volts de energía fotovoltaica que se almacenan en una batería para usarse cuando sea necesario. De la orina se obtiene una molécula de la urea y una más de agua, de la que se desprenden dos moléculas de oxígeno y seis de hidrógeno, la que sirven como combustible. 

 La energía que produce el hidrógeno es aprovechada a través de un generador con un motor de combustión interna que utiliza el gas como combustible. 

 El tanque se puede llenar con la orina diaria de la mañana de dos adultos, lo que sería suficiente para satisfacer la necesidad de gas durante casi una semana en un hogar de cuatro personas.