Lucas Mejía, abogado del empresario, declaró a los medios de comunicación “se lo dijimos a las autoridades, al juez de la ejecución y a la fiscalía que asumió ese caso, de que su situación era que en cualquier momento podía morir porque eso decían los tres certificados médicos. Decían que el pronóstico definitivo de él era un pronóstico mortal. Se lo dijimos en la audiencia y fallaron el 24 de marzo”.
Expresó en sentido irónico: “Nada más muerto se merecía la prisión domiciliaria, ahora ya se liberó”, cuestionando la labor del sistema judicial.
El médico dijo que al llegar al hospital, Román Román “se procedió a dar las asistencias médicas de esa situación, pero lamentablemente llegó sin signos vitales”.
Román Román cumplía condena tras ser hallado culpable de las tentativas de homicidio contra su exesposa, Miguelina Llaverías (2007), y el abogado Jordi Veras (2014).
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