En una carta de 19 páginas escrita a mano, Stephanie Hoover les cuenta a sus padres que la razón que la llevó a asesinar a tiros ese 26 de septiembre a su esposo Rob, a su hijo Zachary de 7 años y luego a suicidarse fue el miedo a terminar en la cárcel por un delito que cometió en los últimos años.
"Querida mamá (y papá): les debo una explicación. Hice algo que lamento y por lo que me siento muy avergonzada y que me ha costado mi familia y mi futuro", comienza la carta dirigida a su madre Kristi Abbas que obtuvo el portal Argus Leader.
Los detectives finalmente lograron desentrañar cómo Stephanie planeó el crimen: compró el arma días antes, dejó a su bebé en casa de sus padres la noche anterior y en la mañana de la matanza llevó a la escuela a sus mellizos de 10 años.
Pasadas las 9 a.m., la mujer se dirigió a la cocina y le disparó tres veces a su esposo, con quien llevaba casada 11 años, y luego caminó hasta el sofá y le disparó cuatro veces a su hijo, quien jugaba videojuegos y no se había percatado de lo que pasaba porque tenía puestos los audífonos.
Luego empacó ropa, peluches y útiles escolares y los llevó hasta la casa de sus padres, a solo cuadras de la suya. Cuando regresó, le envió un mensaje de texto a su mamá advirtiéndole que llamara al 911 y que no se apareciera por su casa. Luego se suicidó de un disparo, según Argus Leader.
"He estado robándole dinero a mis jefes desde hace 3 o 4 años y probablemente sean más de $80,000. Sé que es bastante y no hice nada extravagante con el dinero: financiamos nuestros carros, el camper y las vacaciones", escribió Stephanie.
No fue hasta principios de septiembre que la mujer se enteró que estaban realizando una auditoría en la empresa para la que trabajaba y estaba segura de que su delito saldría a la luz, el cual la podría llevar por más de una década a la cárcel.
Una charla con un abogado en la que le advirtió que podría enfrentar hasta 15 años de prisión terminó de convencerla de que su plan de atentar contra ella y su familia era la mejor forma de salir del problema.
"Perdón por esto que les estoy haciendo. Ustedes nos dieron todo, yo tenía la familia y la casa perfecta, lo tenía todo y lo arruiné. Rezo para que ustedes me perdonen", les dijo.
En otras partes de la carta explica por qué decidió asesinar a su esposo y a su hijo de 7 años.
Sobre Rob Hoover, su esposo "no puede encargarse solo de los niños y mucho menos mantenerlos. Perderían la casa y no tendrían nada".
Y sobre su hijo escribió: "Está mejor en el cielo con su mamá, en donde lo puedo cuidar y estar en paz", y explicó que lo escogió a él sobre sus otros hijos debido a sus "problemas de comportamiento".
"Por favor, no les dejen saber [a los tres niños que sobrevivieron] lo que he hecho, si es posible, o intenten explicárselo. No soy un monstruo, solo quería que mis hijos fueran cuidados y amados", agregó.
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