lunes, 25 de junio de 2018

Daba las órdenes para matar a los cerdos de una puñalada al corazón. Ahora enfrenta una condena federal


Un hombre de la Florida podía ir a una cárcel federal por dirigir un matadero que tenía una manera inhumana de decirle a los cerdos la famosa frase de Porky el Cerdito: "Esto se acabó, amiguitos".

Víctor González, de 53 años, presidente de El Milagro Nursery, y a cuyo cargo estaba el matadero, se declaró culpable de un cargo de matar animales de forma inhumana. Las autoridades federales no necesitaron testigos contra González ni tampoco acudir a El Milagro con órdenes de registro para recopilar evidencias para el caso. Todo ocurrió delante de agentes federales durante una inspección del lugar.

A pesar de que era un sitio para sacrificar cerdos, existen las reglas del gobierno para hacerlo como es debido. La Ley de Métodos Humanos para Matar Animales señala que "los animales no deben sentir dolor antes de ser sacrificados" según documentos judiciales.


El 17 de diciembre de 2016, cuando los inspectores federales recorrieron la instalación, vieron cómo los empleados mataban a los cerdos. El documento donde González admite su culpabilidad señala: "No existe ningún equipo apropiado para golpear al cerdo y hacer que, de alguna forma, no sienta dolor en el momento de ser sacrificado, tal como lo exige la ley.

Los empleados simplemente sujetan al animal y lo apuñalan en el corazón con un cuchillo grande y luego dejan que se desangre en el suelo del área de sacrificio".

Los clientes escogían a los cerdos, a un costo de $300 cada uno, además de $50 "por cargos de procesamiento". "Acto seguido, cada cerdo se mataba con una puñalada al corazón y después de ser procesado para entregárselo al cliente, los empleados subían animal a los vehículos", según el acuerdo de culpabilidad.

González encara una condena de hasta tres de prisión y una multa de $250,000 de ser hallado culpable cuando se dicte sentencia el 27 de agosto. González no tiene antecedentes penales.

@elnuevoherald