La pausa recomendada por el gobierno de Estados Unidos a la vacuna contra el coronavirus de Johnson & Johnson (J & J) debido a un raro efecto secundario se mantendrá al menos una semana más, luego de que un panel de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) decidiera el miércoles que necesita tiempo para evaluar más datos.
Con más de 3,7 millones de vacunas de Johnson & Johnson administradas en las dos semanas y media anteriores a la interrupción del 13 de abril, se espera información adicional sobre el extraño efecto de coagulación de la sangre. Sin embargo, algunos expertos en salud temen que prolongar la pausa pueda hacer más daño que bien.
“Cuando se produce una pausa prolongada que no se resuelve rápidamente, se despierta la preocupación y el miedo de las personas que ya dudan de la vacuna”, afirmó el Dr. Arthur Caplan, profesor de bioética de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York (NYU), según el medio estadounidense USA Today.
