Santo Domingo, RD
Una de las acciones características de la actual Procuraduría General de la República (PGR) ha sido la realización de múltiples allanamientos durante sus investigaciones, y la Operación Medusa no fue la excepción.
Como parte de este caso las autoridades llevaron a cabo varios operativos en residencias con vínculos a los imputados en la Operación Medusa, encontrando en esos lugares decenas de pertenencias que fueron ocupadas como evidencias.
Entre estos insumos resalta la incautación de unos seis vehículos, propiedad de algunos de los implicados, que van desde automóviles de lujo hasta carros que están en un rango de precio asequible.
Así lo establece la solicitud de medida de coerción de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), documento al que este medio tuvo acceso.
El primer vehículo en el listado de la Pepca es uno de la marca Porsche, modelo Taycan Turbo S, de color blanco, del imputado Braulio Batista Barias, ocupado durante el allanamiento en un residencial de la comunidad de Jardines del Sur, Distrito Nacional.
Allí igualmente confiscaron un Mercedes C300 negro, que también estaba a nombre de Batista Barias.
Similarmente, las autoridades ocuparon dos vehículos durante su allanamiento al apartamento del acusado Alfredo Alexander Solano Augusto.
En esa ocasión se llevaron una yipeta Chevrolet Tahoe gris y un carro Hyundai Y20 de ese mismo color.
Asimismo, está el automóvil Audi A6 azul del investigado Miguel José Moya, exasesor del exprocurador general Jean Alain Rodríguez durante su gestión en esa institución, incautado en su residencia en Jarabacoa, provincia La Vega.
Mientras que a Rafael Canó Sacco, que continúa prófugo, le ocuparon un vehículo Volvo XC90 de color azul, en un operativo realizado en el Ensanche Naco de la capital dominicana.
@listin