La tercera vez que mata a alguien
Durante el análisis del caso, quedó al descubierto que no era la primera vez que Longman disparaba su arma y mataba a alguien estando en servicio. Esta era la tercera ocasión que se veía involucrado en un tiroteo y en las dos anteriores los fiscales encontraron justificado su accionar y el agente no enfrentó medidas disciplinarias. Tras la muerte de Breinholt, el comité de revisión de incidentes del Departamento de Policía lo absolvió y solo lo puso bajo licencia administrativa. Menos de dos meses después regresó a su puesto.
Actualmente el proceso sigue pendiente y a la espera de que el fiscal de distrito del condado de Salt Lake, Sim Gil, decida si el disparo fue justificado o no y si se presentarán cargos contra Longman. Se desconoce cuánto se tomará una decisión y por qué la revisión legal ha sido tan demorada. Entre tanto, la familia de Michael planea demandar a la Policía, según su abogado, Colin King. "Ese uso de la fuerza fue total y completamente injustificado. Era un joven que estaba esposado a la espalda, que tenía [varios oficiales] en la habitación controlándolo. Si esto no es una fuerza excesiva, no sé qué es", afirma el letrado.
La madre de Michael, Susan Neese, esperaba que el sargento responsable de la muerte de su hijo hubiera sido disciplinado o que se hubiera tomado alguna acción significativa antes del disparo. "[Los oficiales] no le fueron de ayuda, contribuyeron a su depresión. Y el hecho de que este fuera el tercer asesinato del oficial Longman, ¿cómo es posible que un oficial pueda permanecer en la fuerza y portar un arma?", se pregunta.
La Policía de West Valley City se negó a responder preguntas sobre el tiroteo mientras el fiscal de distrito no anuncie su veredicto. El abogado de Longman también se abstuvo de comentar.
