SAN JUAN, Puerto Rico (AP) — Puerto Rico impuso el martes nuevas medidas para luchar contra una oleada de casos de COVID-19 que ha desbordado al personal médico del territorio estadounidense y que ha provocado una escasez temporal de kits de análisis.
Todos los negocios privados que atienden al público deberán cerrar desde la medianoche hasta las 5 de la mañana, no se venderán bebidas alcohólicas durante ese horario y las reuniones de más de 250 personas estarán prohibidas.
Las medidas permanecerán en vigor hasta el 18 de enero y fueron decididas mientras la isla de 3,3 millones de habitantes reporta una tasa de casos positivos de más del 30%, la más alta desde que comenzó la pandemia.