Por: Edwin Martínez
Este viernes 10 de febrero llegó la hora cero dada por la Alcaldía de Nueva York para que todos los empleados municipales que todavía no se habían puesto la vacuna contra el COVID, lo hicieran, para cumplir así con el mandato de vacunación en las agencias municipales, que se estableció desde el año pasado. Palabras más, palabras menos, quienes hayan seguido optado por la decisión de no vacunarse, y no acaten el mandato, perderán sus empleos.
Ese fue el mensaje dado hace unos días por el alcalde Eric Adams, quien hasta este jueves mantuvo la misma postura, asegurando que los menos de 4,000 trabajadores que siguen sin cumplir el requerimiento de vacunación, han tenido advertencias previas y tiempo suficiente para cumplir con la exigencia.
“Ellos (con su negativa a vacunarse) están renunciando. No los estoy despidiendo, ellos están renunciando”, aseguró el Alcalde. “No queremos despedir a nadie, queremos que las personas estén vacunadas y empleadas para que nuestra economía pueda continuar abriéndose, y la forma más rápida de abrir eso es que tengamos un entorno seguro”.