Veo señales indicadoras de que el deporte dominicano está en un notable avance, por no decir “extraordinario avance”, en el deporte de la zona, del continente y del “mundo”. ¿Es RD la nueva Cuba deportiva?
¿Del mundo? Es correcto porque el surgimiento de Marileidy Paulino y los demás jóvenes de campo y pista han colocado a Dominicana en el mapa mundial del atletismo, algo que no sucedía desde los tiempos de Félix Sánchez y Luguelin Santos.
Y lo más relevante de este caso es que casi todos son jóvenes y podrían estar en la cima del atletismo por los próximos 7 años.
También debo citar los logros y avances del fútbol, en todas las categorías. Recientemente, el equipo Cibao FC perdió dos juegos de clasificación zonal ante un equipo de Honduras. No ocurría antes que RD enfrentara equipos de lo mejor del fútbol de Centro y Sudamérica y ambos juegos estuvieron en transmisión Premium de ESPN, lo cual es tremendo figureo. Ya ustedes saben que el fútbol sub-23 se metió a la copa mundial de esa categoría y también a los Juegos Olímpicos de París.
La presencia del béisbol en el plano internacional es aplastante. No solo están los casi 100 dominicanos en MLB, también centenares de jugadores en las ligas menores y ahora son importaciones de primera línea en México, las ligas asiáticas, Europa y Centroamérica.
El baloncesto masculino tiene conquistas que aquí no vemos con mucha claridad. Porque eso de estar luchando nuevamente por llegar hasta la copa mundial del próximo año, de por sí tiene muchísimo significado.
El volibol femenino está en una transición, se retiran veteranas y llegan los relevos, pero como quiera siguen ganando. Las Reinas del Caribe tienen talento suficiente nuevo para seguir echando el pleito.
Hace par de semanas, en un mismo día, dos boxeadores RD se proclamaron campeones mundiales y actualmente tenemos tres, aunque el ruido no se escuche tan alto.
¿Y por qué este progreso, estos avances? El amigo Gilberto Soriano, abogado, deportista y comunicador, mantiene un planteamiento público por el establecimiento de una política de Estado para el deporte dominicano.
Creo que tiene razón en tal exigencia, pero mientras llega eso debemos destacar estos logros porque son reales y hablan muy bien de la capacidad y la vocación de nuestros atletas.
EL RECEPTOR: Dice Will Smith, receptor de los Dodgers de Los Angeles y cuarto bate de la alineación, que luego de haber sido campeón con su equipo, ahora tiene por meta ser campeón del clásico mundial. ¿Qué les parece? Ya Estados Unidos tiene a J.T. Realmuto, uno de los mejores de la posición, y Smith se adiciona como segundo receptor.
Además, el equipo tiene asegurados ya a los inicialistas Pete Alonso y Paul Goldschmidt, al segunda base Trevor Story, al short Tim Anderson, al antesalista Nolan Arenado y los jardineros Mookie Betts, Cedric Mullins, Mike Trout y Kyle Tucker.
Los rosters del clásico serán de 28 jugadores, 13 de ellos lanzadores y no entiendo por qué estos estelares de MLB se están adelantando tanto en dar el sí. ¿Es algo espontáneo o les están pidiendo tal cosa?
Estados Unidos es campeón del pasado clásico y buscan repetir.
Lo que ellos ignoran es que el gerente general dominicano, Nelson Cruz, y su manager Rodney Linares, están armando también su trabuco y los darán a conocer al paso, sin prisa. La batalla será dura.
EL YERNO: Me dice Alex Rodríguez, el periodista de Listín, que el jardinero Gilberto Celestino es yerno de Rafael Uribe, presidente de la Federación de Baloncesto. Por eso es que Uribe va tanto al estadio Quisqueya. Aquí pertenece a los Toros, en liga mayor a Minnesota.
