Las armas de fuego y miles de municiones incautadas mediante la Operación KAF en las provincias Santiago y Espaillat la semana pasada, por el Ministerio Público y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), estaban destinadas al uso de organizaciones del crimen organizado, asegura el órgano acusador.
Se trata de seis fusiles, dos pistolas y 6,796 cápsulas, así como más de 4 millones de pesos y más de 17 mil dólares ocupados durante múltiples allanamientos.
En los operativos se incautaron 6,689 cápsulas calibre 9mm, así como 9 cargadores para fusil, calibre 5.56 x 45, marca PRO MAG
También, dos cargadores para pistolas 9mm, tipo Tambor y uno para pistola, calibre 9 mm, con capacidad para 31 cápsulas.
El fiscal titular de Santiago, Osvaldo Bonilla, declaró a Diario Libre que las armas y municiones ocupadas constituyen una amenaza para la seguridad.
Ese arsenal fue ocupado a los imputados Gregory Alberto Diplán Güichardo y Juan Miguel Almonte Padilla (Colita), quienes enfrentan cargos por comercializar con redes del crimen organizado armas de fuego de alto calibre y distribuir drogas narcóticas.
El Ministerio Público solicita en contra de ambos prisión preventiva por tráfico de armas del caso KAF.
