Después de sacudir un batazo de cuatro esquinas, Aaron Judge se acercó al dugout para celebrar con sus compañeros y dirigentes de equipo. Allí, cambió por completo el día de una fanática neoyorquina.
Ingresando a la cueva de los Yankees, Judge se percató de que una aficionada extendió su mano mientras lo grababa. ‘El Juez’ estrechó su mano junto a la de ella, generando una sonrisa que desencadenó una emoción increíble.