Este pasado domingo amantes a la música alta como forma de entretenimiento, protestaron en la Plaza de la Bandera para que las medidas anti- ruido establecidas por el Estado fueran flexibilizada.
Sin embargo, la Organización Mundial para la Salud (OMS) en un informe sobre la audición advirtió que la exposición prolongada y excesiva de la música fuerte y otros sonidos recreativos puede causar pérdida permanente de la audición, pero esta puede ser prevenible.
Una de la manera de prevenirlos, según la OMS es una legislación para el control del ruido.
En el primer estudio que realiza esa institución, indica que actualmente el número de personas que manifiestan pérdida auditiva a nivel mundial es de 1.500 millones, siendo la región de las Américas la tercera con 217 millones de individuos que presentan esa discapacidad, una de las causas el ruido fuerte.
Asimismo para el 2050 casi 2,500 millones de seres humanos vivirán con algún grado de pérdida auditiva. Igualmente 1.500 millones tendrán algún tipo de disminución de la capacidad auditiva a lo largo del curso de su vida, de las cuales al menos 430 millones necesitarán atención.
Por otro lado advierten que 1,000 millones de jóvenes corren el riesgo de perder la audición, debido a la música alta de lugares como clubes nocturnos, bares, conciertos y eventos deportivos, entre otros.
Entonces para evitar esa situación alarmante la organización de salud recomendó un nivel sonoro medio máximo de 100 decibelios.
El decibelio (dB) es la unidad de medida que se utiliza para medir la intensidad del sonido.
Por lo tanto, una conversación normal equivale a 60 dB, el tránsito intenso dentro de un automóvil es de 85 dB, un secador de pelo 100 dB, gritar al oído 110 dB y el sonido cercano de una sirena es de 120 dB.
Los parámetros de la OMS establecen que para escuchar música sin límites se puede utilizar un nivel de intensidad máxima de 60 dB. Mientras que al exponerse a 110 dB, que es igual a gritarle a alguien en el oído, debe ser sólo por 2.5 minutos.
Ahora bien existen aplicaciones gratuitas como la NIOSH-SLM App, que permiten comprobar el volumen de sonido del entorno, y así saber si el ruido ambiente hace daño.
@elcaribe
