COORASAN

COORASAN

PIDELO Y LO TENDRAS

PIDELO Y LO TENDRAS

sábado, 3 de septiembre de 2016

Carrera hacia la Casa Blanca: no hay apoyo a los candidatos, sino que hay temor


De acuerdo a una encuesta de USA Today/Suffolk University, lo que hay entre los votantes norteamericanos es temor a que gane el adversario del aspirante al que se sienten más cercanos: los que votarían por Clinton no es que estén muy seguros de que será una buena presidente sino que creen que lo de Trump será espantoso. 

Lo mismo pero al revés ocurre con los que votarían por el millonario de NYC.

Hillary mantiene una ventaja de 7 puntos (48 a 41) muy cerca de los 6 puntos que llevaba hace unos dos meses cuando se realizó este mismo estudio. Los indecisos han caído al 10% de los encuestados.

El lunes de Labor Day comienza la recta final hacia la Casa Blanca. Esa fecha es considerada de ese modo desde que JFK dio su discurso para los trabajadores en la campaña de 1960 que terminó ganando por escaso margen a Richard Nixon.


Esta última etapa incluirá tres series de debates presidenciales televisados y uno vicepresidencial. Ochenta por ciento de los electores de Clinton dicen que se sentirían atemorizados si ganara Trump y lo mismo piensa el 62% de los que votarían por el republicano.

El 27% de los que votarían a Clinton dicen que se sentirían "emocionados" si ganara Hillary, mientras que en la  misma situación dice estar el 29% de los que votarían por Trump.

Muchos de los que votarán por la ex primera dama dicen que una presidencia de Trump sería desastrosa no solo para los EEUU sino para el mundo entero. Y otros votantes usualmente demócratas dicen que nunca antes habían sentido tanto temor por un aspirante republicano.

Al revés, muchos de los que confían en Trump dicen que Hillary se ha acostumbrado a vivir por fuera de la ley y a no responder por sus actos públicos inapropiados. Admiten que el republicano no es elegante para decir las cosas, pero desean un cambio de signo en la Casa Blanca.

La encuesta fue hecha entre el 24 y el 29 de agosto entre 1.000 personas que se registraron para votar.

Cualquiera que gane, con este panorama, deberá enfrentar una situación sin precedentes en la que una enorme masa de gente cree que la administración será catastrófica.

Los avisos de TV de Clinton subrayan las dudas de un comandante en jefe como Trump, mientras que éste trata a Hillary directamente como alguien al margen de la ley. En sus discursos, la gente que lo escucha grita: "Enciérrenla".

Casi tres de cada diez votantes de Clinton dicen que la votan para que no gane Trump. En el caso de Trump eso ocurre en 4 de cada 10 casos.

La mayoría de los americanos duda de la integridad de ambos. Casi 60% de los encuestados dice que no creen que Clinton sea honesta y confiable, incluyendo el 25% de quienes la apoyan. En el caso de Trump, los porcentajes son 61 y 20 reespectivamente.

Mientras que Trump dice que no revelará sus estados financieros hasta que finalice una auditoria del IRS (la AFIP norteamericana), cerca de 8 de cada 10 personas dice que el magnate debería hacer públicos esos números, como lo hicieron todos los aspirantes a la presidencia desde 1976.

También el 54% dice que el matrimonio Clinton no se manejó con la claridad suficiente respecto de las donaciones a la Fundación Clinton.

Se han descubierto emails en donde gente que trabajaba en la Fundación hacía pedidos de donaciones mientras ella era Secretaria de Estado y muchos consideran que eso ha sido un manejo más que desprolijo.

Otro aspecto que ha pegado profundo en la campaña es el tema del racismo. La ciudadanía aparece dividida cuando se le pregunta si Trump es un racista, un mote que quienes se le oponen han levantado apoyados en sus declaraciones contra los musulmanes, los mexicanos y en general contra los inmigrantes ilegales. De los encuestados, 44% dicen que Trump es racista, 47% afirman que no. Un 54% de los blancos niega que lo sea, pero 8 de cada diez afroamericanos sí lo afirma, mientras que 6 de 10 hispanos piensa lo mismo.

En la encuesta, más de 9 de cada 10 votantes negros y dos tercios de los hispanos dicen que votaran por Clinton. Para Trump, sólo un 4% de los afroamericanos lo apoyan y un 25% de los hispanos. El de NYC supera Clinton entre los blancos ("wasps") 49 a 41. Este panorama puede cambiar algo con los debates. Y también con los millones de dólares que aún falta volcar en avisos de TV.

Respecto de la cuestión de género, Clinton lidera entre las mujeres 54 a 38%, mientras que los hombres están casi divididos por mitades, 44 para Trump y 43 para Clinton.