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miércoles, 19 de octubre de 2016

ADN de dominicano acusado de asesinar musulmanes no aparece en arma homicida


NUEVA YORK. Mientras los investigadores de la Policía y los fiscales de Queens insisten en que “hay suficientes evidencias” que vinculan al dominicano Oscar Morel, nativo de Santiago de los Caballeros con los asesinatos de dos líderes islámicos frente a una mezquita en Brooklyn, una prueba de ADN reveló lo contrario y no aparece en el arma homicida, según aseguró el abogado del acusado.  
Morel, de 35 años, es acusado de matar a los predicadores musulmanes Maulama Akonjee y su colaborador Thara Uddin a quienes, de acuerdo con los fiscales, habría ejecutado de sendos tiros en las cabezas.

 El imán Maulama Akonjee, de 55 años, y su ayudante Thara Uddin, de 64, fueron asesinados a tiros a plena luz del día cerca de la mezquita Al Furqan Jame Masjid, en el barrio Ozone Park, en Queens, el pasado mes de agosto.

 El defensor legal de Morel, Michael J. Schwed dijo este martes que una prueba de ADN hecha al revólver supuestamente hallado en un allanamiento del apartamento de Morel no concuerda con la de su representado.

 La revelación del abogado le da un nuevo giro al caso y el jurista dijo que la prueba del ADN la realizó un médico experto y no la fiscalía, por lo que es muy significativo para liberar de los cargos a Morel.

 El abogado mostró su esperanza de que el dominicano sea absuelto de los cargos por la corte. El 30 de noviembre se hará otra audiencia en la que el magistrado decidirá sobre la prueba de ADN.

 La fiscalía de Queens dice que las pruebas balísticas hechas al revólver Taurus calibre 38, usado en los homicidios de los musulmanes dieron positivo y que el arma fue hallada escondida en una pared, en la habitación de Morel, cuando fue allanado en East New York en Brooklyn.

 Los fiscales alegan también que las balas extraídas a los cuerpos de las víctimas corresponden al revólver confiscado a Morel.

 El dominicano y sus familiares han defendido su inocencia desde el primer día y lo describen como un hombre trabajador y pacífico, que nunca ha tenido odio por credos religiosos ni de ninguna otra índole.

 POR MIGUEL CRUZ TJADA