Unos cuantos inescrupulosos se han propuesto llevar luto, dolor y desasosiego a las familias dominicanas en esta importante época del año, en que por lo general la gente celebra encuentros para compartir afectos en un ambiente festivo. Hasta hace unos años la gente celebraba sin contratiempos, nadie pensaba que la seguridad era lo primordial y disfrutaban sus encuentros entre comidas, músicas, bailes. Esa tradición ha cambiado bruscamente, la gente tiene temor de ser asaltados o encontrarse en una situación de riesgo al salir a las calles. Los más prevenidos han tomado precauciones para evitar que le arrebaten lo que con sudor y esfuerzo se han ganado para hacer algunas compras o cumplir los compromisos de fin de año. Los asaltos y los robos tienen al garete a la población, la gente tiene miedo hasta de quienes están llamados a defenderlos. ¿Quién baja esta tensión?, ¿quién pone control pone control?.
elcaribe.com.do
